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Marc Alessi Brings Madrid Start-ups to New York

Marc Alessi, el político que quiere llevarse las startups de Madrid a Nueva York

Ara Rodríguez – Oct 7, 2019 – 11:07 (CET)

Marc Alessi es un político estadounidense que aterrizó en el sector tecnológico de Nueva York para desarrollar el ecosistema emprendedor que había crecido de forma orgánica en la ciudad. Ahora trabaja para crear una conexión entre Madrid y Nueva York.

Habla muy poco español, es consciente de que debe ponerse a ello por las intenciones de sus proyectos a medio plazo. Especialmente cuando, el que fue llamado a desarrollar el ecosistema emprendedor de Nueva York, está haciendo de puente entre Madrid y la ciudad que nunca duerme para mejorar el aterrizaje de las pequeñas tecnológicas entre ambas localizaciones. Su objetivo, de hecho, es que entre 10 y 20 startups de ambos países aterricen en los próximos meses gracias a plan en el que está trabajando con Madrid.

Es complicado pillarle en la ciudad, y mucho más hablar con él, pero la excusa de la celebración del South Summit 2019 abre muchas puertas.

Dirigiendo la asociación de incubadoras de empresas en Nueva York –de las 120 que hay en el Estado, 40 se encuentran en la cuidad y también muchas de ellas han crecido gracias a su trabajo como generador de ecosistemas–, su perfil siempre se ha encontrado ligado a la tecnología y ligeramente a la política. De hecho, llegó al mundo de las incubadoras por su larga trayectoria y conocimiento del sector. “Migré hacia la política para tratar de ayudar a sacar la tecnología de nuestros laboratorios de investigación y convertirlas en nuevas empresas tecnológicas; ahí me di cuenta de que esa era mi vocación”, nos explica.

Luchando con y contra los grandes

¿Cómo hacer que Nueva York se convirtiese en un un hub tecnológico capaz de competir con los gigantes de Silicon Valley? “Cuando comencé, todo el crecimiento era muy orgánico”, pero fue tan grande que pronto se convirtió en una necesidad para el Estado de Nueva York. Ya existía un interés por el propio interés de la urbe. Saben que es imposible emular el ecosistema de California, pero también saben de sus puntos fuertes: son la entrada comercial respecto a Europa y quieren explotar ese aspecto. También cuentan con una de las urbes más atractivas, que además el cine se ha encargado de vender por todo el mundo.

 
 

Son muchas las tecnológicas que, lejos de dirigirse a Silicon Valley han puesto los pies en Nueva York como ciudad atractiva. Carto, el caso de la compañía de análisis cartográficos nacida en Madrid, entendió que Manhattan era su lugar. Dirigidos en un primer momento a los grandes medios de comunicación, la situación era perfecta. The Wall Street JournalThe New York Times… Las sedes de los medios más populares se encontraban allí. También cuentan

con los grandes bancos y la bolsa. Cualquier tecnológica enfocada a este sector, fintech, inteligencia artificial para la banca o, incluso, sector sanitario –un tema complejo en Estados Unidos– tendría allí un hueco. Para Alessi, Madrid –y por extensión España– tiene algunos de los mejores ejemplos de ese ecosistema.

Y son precisamente estas startups las que Alessi ha venido a buscar a Madrid y las que se quiere llevar a de Nueva York. Madrid como una puerta de entrada a la Unión Europea y Nueva York como la vía para comerciar con Norteamérica; siempre que la regulación de Trump y su lucha contra el producto internacional vía tasas lo permita.

 

¿Reino Unido? “Todos sabemos que Reino Unido es parte de la Unión Europea, de momento claro”, bromea. “Sería la entrada lógica por idioma, pero creemos que hay muchas más posibilidades para nosotros fuera de Londres y además es fácil hablar de innovación en Madrid especialmente en los últimos años”. Por eso y porque la casualidad le trajo a Madrid hace unos meses. Llegó a la ciudad en febrero con motivo de un intercambio de estudiantes de secundaria para sus hijas; un par de charlas con algunos padres de otros estudiantes y lo que parecía un contacto a futuro pronto llegó al Ayuntamiento de Madrid para buscar un sistema de trabajo conjunto. O, como él comenta, “labúsqueda de un programa de aterrizaje suave para startups”.

El control de las regulaciones, el manejo de los negocios en Europa, incubadoras e inversores, cultura, conexión con otras empresas y el inverso para Nueva York es la base del proyecto. “La idea es que si existen barreras comerciales entre ambas ciudades las eliminemos para que en vez de estar enfocados en regulaciones e impuestos, las empresas se tengan que dedicar a su objetivo de acceder al mercado”, analiza. “Muévete rápido y rompe cosas”, culmina refiriéndose a la necesidad de las startups del mundo para que se centren en lo que deben y no en otras cosas. Y si son de Madrid y Nueva York mejor.